Empiece por una pregunta: ¿le interesa la historia urbana, la arqueología o la vida cotidiana? Un tema ayuda a observar las piezas, en lugar de limitarse a fotografiar salas.
Seleccione un museo en el directorio municipal y confirme con el museo las reservas y la apertura. Deje tiempo para desplazamientos, controles y descansos. Un niño puede elegir una pieza y formular una pregunta.
Al terminar, recuerde tres objetos y su función. Unas pocas historias bien comprendidas dejan más huella que una lista de visitas.